• RSS

miércoles, 5 de mayo de 2010

· Becerros

La humanidad lleva adorando a becerros de oro desde que existe. Se suceden épocas del florecimiento de la dimensión humana, con épocas de oscuridad. Mejor dicho: vivimos en constante oscuridad con escasos destellos de luz de los que nos hacen partícipes algunas personas excepcionales.
Nos enzarzábamos ayer en cuestiones bizantinas sobre asuntos intrascendentes como el sexo de los ángeles, o la conveniencia de emplear representaciones antropomórficas, como objetos de culto; hoy en saber y polemizar sobre detalles intrascendentes del equipo de “furtbol” de turno. No hemos aprehendido nada.

El amor nos hará libres; y su liberación viene de la mano de la humildad, la entrega, el sufrimiento que esta conlleva y el diluirse y volcarse en el otro.

· las dos caras de la Luz

Que enorme “canción” con MAYUSCULAS. El pop se hace exquisito en perlas como estas.
Elegante, sobria, con estilo y aptitud +++++.
¡Hay que reivindicarlos siempre!


Por supuesto. ¡Se lo merecen! 

Como grupo de orfebrería pop su trayectoria ha sido intachable: honestos, humildes, inteligentes, frescos y consecuentes. ¿Qué más se le puede pedir a alguien en esta vida en la realización de cualquier labor?
¿ Lennon y Mccartney? …, ¡venga ya!. ¡¡¡¡Foster y Mclennan!!!!

· Horse Feathers

Siento, no se por qué, debilidad por la música americana mas “rural” que no “paleta”. Desde violent Femmes hasta Sera Cahoone.
Hay muchos grupos en estas coordenadas, pero Horse Feathers me han calado.

· Al quite...Alvite

José Luís Alvite siempre ha escrito muy bien; y con ese puntito cítrico y esa mirada clara desde la barra del bar del Saboy (un clásico), donde ha hecho tan excelentes crónicas de gansterismo en blanco y negro. Galería de mujeres fatales, pendencieros, timadores y policías corruptos asiduos al garito.
Al quite...Alvite.



José Luís Alvite
Parece que planea por ahí la idea de declarar sexistas los cuentos infantiles en los que las mujeres son elementos pasivos, como es el caso de Blancanieves, Cenicienta o La Bella Durmiente. Nada he leído sobre que se prevea redimir al personaje masculino de La Dama y el Vagabundo por considerarlo clasista, aunque no hay que descartar que en una exhibición de celo feminista se condene al protagonista de El Rey León por no haberse preocupado de desarrollar el instinto de amamantar a sus crías. Supongo que lo se pretende es que la pedagogía sustituya a los instintos, de modo que al cabo de un cierto tiempo de severa instrucción las mujeres y los hombres compartan las letrinas y se turnen en la lactancia de sus críos. La censura de los cuentos infantiles es sólo un paso hacia un modelo social en el que, por ejemplo, se considere desafección al Sistema que en una película de vaqueros John Wayne monte en una yegua o que Robert de Niro incurra en la insoportable grosería sexista de abrirle la puerta del taxi a Meryl Streep. Yo si volviese a casarme creo que no me sentiría cómodo si la oficiante fuese una de esas juezas del Régimen que te miran como si casarte con una mujer fuese un delito de larvado acoso sexual. Las últimas veces que salí de copas me previne para no parecer demasiado masculino. No está bien visto que un hombre fume «Ducados», ni que al entablar conversación con una mujer no lo haga con el mismo profiláctico gesto de retraimiento que si ella fuese su dentista. Yo a alguna de mis amigas ya las he advertido de que se ande con cuidado con dónde pone los malditos pies. Porque si se cayesen al mar pueden estar seguras de que me daría la espalda por temor a que el heroísmo de salvarlas fuese interpretado por los rabinos del régimen como un velado intento de propasarme. Una amiga mía que es feminista radical me preguntó una noche: «¿De verdad que no me salvarías si caigo al mar?». Y yo le contesté; «Te arrojaré papel y lápiz. Y sólo te salvaré en el caso de que firmes una declaración jurada en conforme aceptas que te ponga la mano encima para sacarte del agua». «¿Eso harías». Dudé un instante. «Bueno, primero esperaría a ver si eres capaz de llegar a la orilla agarrada al lápiz». Mi amiga se ofendió, metió mi tabaco en su puto bolso y se largó por donde había llegado. Naturalmente, no me preguntó si a mí me ofendería el sexista detalle de pagarle las cuatro copas que se había tomado. Y yo me fui al retrete con la duda de si sería demasiado masculino mear de pie.

· Intromisión

El colmo del intervencionismo del estado en la vida privada de los ciudadanos, no es la propaganda descarada, el buen rollito que se ha extendido como una lacra, no es ya ni siquiera el afán de regularlo todo a base de leyes y normativas para lo más nimio en cuestiones donde sólo sería necesario el sentido común. El colmo de meter las narices en los ámbitos de intimidad, es cuando te quieren coartar la imaginación a través de poner al comité de censura suprimiendo los cuentos y la raíz de su perspectiva histórica que nuestros padres de la patria parecen no querer ver.

Es como si quisiéramos prescindir de Shakespeare por la visión que da de los judios en "el mercader de Venecia". O de el Quijote por como aparecen tratados los moriscos.
............................................................................
Hay una moral individual, y una moral colectiva. En lo que no se debe caer es que la moral colectiva la regule el estado.
Si para dirimir un problema moral hay que consultar la normativa vigente…, apañados vamos.

La moral colectiva nace de unas convicciones fruto de una educación en el que la base ha sido el respeto al prójimo, los derechos humanos (que lo contemplan) y el civismo necesario para conducirse honesta y correctamente por la vida (añadan ustedes algún matiz si lo creen oportuno).

Si se deja al estado como administrador de la moral, en ausencia de éste (cosa siempre probable en situaciones de desastres, guerras,…), actuaremos como animales ya que sólo nos reprimirá el miedo a la sanción.

· Desmanes

Hay muchos planes fríamente calculados, que no contemplan los derechos del individuo o ciudadano. Nos llevaríamos las manos a la cabeza si supiéramos como se tratan muchas cuestiones en reuniones cerradas de consejos,...

No olvidar el holocausto y no olvidar lo que pasó en Ruanda que es tela.

Bueno he salido de un pozo vírico y también de reconstrucción personal. Espero que los parches y cataplasmas que me he aplicado aguanten un buen rato.

· Paridad de cojones

Cuando antes de primar la lógica en la gestión en una administración de gobierno, prima el corregir determinados desequilibrios históricos a golpe de ley, se está cayendo en una especie de manía persecutoria invertida. Es como si dejáramos que nos impusieran la “fe” de los chamanes incas para corregir la cristianización de la orden de Jesús en la América Hispana.
Esto no es en beneficio de todos, y sí crea nuevos problemas.

Con razón cada vez se está popularizando más el termino acuñado por Perez Reverte de “feminazis”.

· Mirar hacia el futuro sin Ira

Leyó esta mañana el Herrera un editorial de “el País” del año 77, cuando se amnistiaron los presos políticos, y donde se valoraba el papel de todos los grupos políticos y organizaciones sindicales y de toda índole para sumar y conciliar a la hora de arrimar el hombro para mirar hacia el futuro... y pareciera que esto ocurrió en un país lejano nada que ver con las trincheras del hoy ahora.


 Han trocado la "memoria histórica" en "memoria histérica". Mientras tanto la casa por barrer... y ventilar.

· Sobre la Luz

La luz verdadera emana del alma.
Este concepto de LUZ relacionado con lo trascendente, se va diluyendo en nuestros días, de la misma forma que la llama titilante de los hogares de antaño, las mariposas de los pequeños altares, las ascuas mecientes de las constelaciones en miniatura de los braseros, las hornillas que calentaban los pucheros, la de los cuadros de Rembrand…, se van diluyendo por la contaminación lumínica de las grandes ciudades. Es una luz que ciega y no deja que aflore la luz real.

Añoramos una luz en penumbra que sosiegue el alma. Una oscuridad anhelante como la de San Juan de la Cruz en “La Noche obscura del alma”.

· Impresión

Por un instante me esperaba otro alarde tipo Jesulín como aquel imborrable (por desgracia) que el de Ubrique, echándole más morro que el día del pestorejo en Extremadura, canturreaba aquello de: "toa-toa-toa te necesito toa..."
¡¡¡Que momentos!!!

· Sobre los padres de la patria

Es lo que tenemos, no sé si lo que nos merecemos.
Si la gente no votara por odio y sí por interés, no le daríamos vidilla a la legión de figurillas políticas de tan bajo registro que nos gobierna. Esta nueva casta de “profesionales” políticos que han medrado desde jovencitos, casi cachorros y que se han maleado (de mal), en el continuo derribo, en vez de en la brillantez y la solvencia de una gestión bien hecha. ¿Qué han aportado esta remesa de ineptos papas-fritas? : trepar, medrar y no moverse de la foto.
Lo de Hypatia de Benidorm, es genial.

· Cielo + Paisaje...,propósito

Este espacio que abro, no tiene en principio voluntad de ser público. Su razón de ser es la de recoger una serie de opiniones personales (comentarios) sobre distintas cuestiones que he ido dejando caer en otro blog, y que he querido recoger de esta manera, para ver como se ha ido articulando mi forma de pensar en este tiempo. Ver  de forma más clara y contrastada, como he ido  equivocándome o teniendo algunos pequeños momentos de lucidez. A veces el dejarte llevar por un tema en concreto, te lleva a juicios demasiado vehementes y poco equilibrados.
Para complementar las distintas inquietudes de las que me ha apetecido hablar, tengo que decir que esta actividad se desdobla en el otro Blog en el que participo y que comparto en equilibrio armónico con Airun.
                                     ............................
Pongamos todo pensamiento en cuarentena. Nada es lo que parece. Necesitamos neutralizar y deshacernos del condicionamiento mental que produce el haber dado por sentados muchos conceptos desde que nacemos hasta ahora.
Valgan para el caso dos fragmentos archi-conocidos de Antonio Machado:
 "En mi soledad,
   he visto cosas muy claras
   que no son verdad." 

   "¿Tu verdad? No, la Verdad,
   y ven conmigo a buscarla.
   La tuya, guárdatela."